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Terapia de grupo

Hot Legs + 84 en Caracol (31.01.12)


Nueve de la noche de un martes cualquiera de finales de enero. En la puerta de la sala Caracol hay formadas dos caóticas colas repletas de gente tratando de lograr una de las últimas entradas disponibles en taquilla para el concierto de esa noche. Un concierto con lleno asegurado que se anunciaba con apenas tres días de antelación, al más puro estilo de Jake y Elwood Blues. Y aunque todo esto pueda resultar todavía más extraño si decimos que dicho concierto es de una banda de versiones, el hecho de citar a sus componentes despeja por fin cualquier suspicacia.

Una canción de Rod Stewart servía para bautizar a esta superbanda del rock español. En Hot Legs Carlos Tarque (M Clan) y Sara Iñiguez (Rubia) dan un paso adelante, tomando el protagonismo y encargándose de las voces; Jokin Salaverria (Jonny Kaplan) es el bajo, puro rock and roll desde su sola estética y presencia sobre el escenario; Josu García (Martín y García, Tequila) y Rubén Pozo (Pereza, Buenas Noches Rose) se colocan discretamente en los laterales con sus guitarras, repartiéndose generosamente varios momentos de lucimiento; y Leiva (Pereza) vuelve a sus orígenes, haciéndose cargo de la batería con su habitual energía y entrega.

Pero todavía no había llegado su momento. Poco antes, 84 saltaban al escenario perfectamente predispuestos en su papel de teloneros, sorprendiendo gratamente al público con canciones de sus hasta ahora dos discos publicados, El burdel de las sirenas y La hierba bajo el asfalto. Precisamente con el tema El burdel de las sirenas comenzaba un concierto en el que dejaron buenos momentos con nuevos canciones como Sentado en tu arena o 27. La banda de pop madrileña desprende en directo una sensación muy diferente a la que a bote pronto produce su trabajo de estudio, todo ello gracias a una buena compenetración sobre las tablas y a un aroma clásico y mucho más eléctrico, destacando la versatilidad del trío y su notable banda de acompañamiento.

Aquella noche se centraría en el mejor rock clásico, y antes de que Hot Legs subieran al escenario, 84 quiso apuntarse a esta filosofía descolgándose con canciones como Bad time o Born to be wild. Pero era irremediable, llegaba el momento. Pasadas con holgura las once de la noche, las cortinas de Caracol volvían a retirarse para recibir a Hot Legs, que como es costumbre arrancaban con el tema que da nombre a la propia banda. A partir de ese momento, lo más recomendable era dejarse cautivar y olvidarse de cualquier otra cosa. A pesar de que se pudo escuchar alguna aislada petición -Carolina, por supuesto-, el público se rendía desde el primer momento ante las revisiones de clásicos de Ray Charles, Wilson Pickett o Creedance Clearwater Revival. Difícil resistirse ante temas como Down on the corner o Night time is the right time, con un Carlos Tarque demostrando por qué es considerado una de las mejores voces del rock español y una Sara Iñiguez ofreciendo un gran contrapunto con dulzura y actitud.

El concierto continuaba con préstamos de gigantes como John Lennon, Joe Cocker o Jimi Hendrix. Fue justo entonces cuando Josu García protagonizaría uno de los primeros momentos diferentes de la noche, tomando el mando de la situación e interpretando Fire con unos más que creíbles efectos de guitarra al estilo Hendrix. Poco después, el show alcanzaba su cima con la presencia de Jimmy Barnatán, conocido actor y músico español que dejaba a todos boquiabiertos con su interpretación de Mustang Sally. Ligeramente ralentizado, el tema popularizado por Wilson Pickett le vino como anillo al dedo, permitiéndole improvisar y jugar con su privilegiada voz junto a la banda. A partir de entonces, las canciones de The Rolling Stones serían las protagonistas. Del gran Exile on Main Street escogerían Tumbling dice para poco después echar la vista aún más atrás con Route 66, popular rhythm and blues en el que Tarque incluso se atrevió con la batería.

Sobrepasada con creces la medianoche, aún nos esperaba un bis con sorpresa incluida. Y es que aquella noche no faltarían temas en español. En concreto, Hot Legs echaban el resto con dos canciones de Tequila, pudiendo contar para ellas con su propio líder el argentino Alejo Stivel. Tras volver a recordar a los Stones con Dead flowers, el tema Hot legs sonaba de nuevo, anunciado así el fin del concierto, que más que un concierto fue una fiesta, un homenaje a los clásicos disfrutado al mismo nivel por músicos y público. Una multitudinaria terapia de grupo con el mejor rock como hilo conductor.

Texto de Bruno Corrales
Fotografía de Aitor García

1 comentarios :

Marinero en Marte dijo...

que buena crónica de lo que pareció ser una gran fiesta!