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En la frontera

Depedro en Costello (11.11.09)

La sala Costello cumplía su cuarto aniversario ofreciendo música en vivo, y para celebrarlo decidió contar con una de las sensaciones del pasado año, Depedro. Así, Jairo Zavala volvía para presentar las canciones de su proyecto más personal, esta vez junto a Martin Wenk, de la banda estadounidense Calexico. Las invitaciones para asistir a este concierto se habían agotado casi al instante, y sobre las diez de la noche ya estaba todo listo.

Y la conclusión esta vez irá al principio: la sencillez es grande cuando eres así de bueno. Jairo Zavala apareció en escena en solitario y no esperó ni un segundo para hacernos vibrar, comenzando con la emocionante Como el viento, el segundo single del disco debut de Depedro. Escuchando los primeros discos de Vacazul, su grupo de siempre, cualquiera podría preguntarse de dónde ha sacado esa voz tan nítida y potente. Experiencia y evolución. Aunque, por otra parte, está claro que el estilo cultivado en Depedro le viene como anillo al dedo. El caso es que quedó patente que cuenta con una de las mejores voces del rock en español. Y lo más importante de todo, de gran personalidad.

Para el segundo tema ya le acompañaba Martin Wenk. Es normal que no necesite a nadie más, pues este hombre es el verdadero músico multiusos. Guitarra, teclado, trompeta, mandolina, programaciones e incluso acordeón. Todo un lujo. Se ganó el cariño del público rápidamente. En cuanto al repertorio, aún es corto, pero es algo que se compensa al ser todos grandes temas. Además, lo breve si bueno... Las canciones que todos esperábamos comenzaron a desfilar. La memoria, Two parts in one, Llorona, Miguelito, Don't leave me now, y algún tema nuevo como el bautizado Tu mediodía, para el que pidió la ayuda del público a los coros.

La noche se completó en los bises con Comanche por petición popular. A destacar por otra parte al público, muy respetuoso. Se nota y mucho cuando las intenciones son simplemente disfrutar de la música en directo. En definitiva, breve e intenso concierto, además de íntimo, una de esas situaciones que te hacen sentirte un privilegiado.

Texto y fotografía de Bruno Corrales

2 comentarios :

ClaudiÓfeles dijo...

Maldición! Yo quería ir! Buena crónica Bruno =)

Sr. Nublado dijo...

Gracias Claudia!
Parece ser que el 27 de este mes vuelve a tocar por aquí, en el centro cultural Federico Chueca de Hortaleza.