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¡Malditas bandas! #2: Los Dalton

Los Dalton (fuente: no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es)
“Si eres el último en llegar y no tienes más de 2 ceros en la nómina... y esto es algo que digo casi con toda seguridad, te darán el papel de aquél que muere en la primera escena”.- Jimmy Kazinsky (1975 Los Angeles, California).

Imagino que muchos de los que habéis llegado a esta página estaréis pensando en que esto es un artículo sobre los Hermanos Dalton, cosa perfectamente comprensible dado que durante los años de popularidad de Lucky Luke en España hubo innumerables bandas que tuvieron a bien utilizar el nombre de sus archienemigos para simbolizar su simpatía por aquellos que nunca ganan.

Pongamos como ejemplo, aparte de la ya mencionada banda gaditana, casos como Los Dalton anteriormente denominados Diarrea Mental del margen izquierdo de Bilbao, los Dalton surgidos en Villareal, o aquellos primerizos Dalton cuya fusión con Aristogatos acabó convirtiéndose en Duncan Dhu.

Desde aquí quiero expresar todo mi respeto por todos aquellos grupos que se llamaron Dalton, y por todos aquellos que se llamarán Dalton en el futuro, pero esta vez, si me lo permiten, me gustaría focalizar este artículo únicamente sobre uno de ellos. Hoy hablamos de Los Dalton de las Palmas de Gran Canaria. Una banda de rock que utilizaba sus incendiarios directos para invocar a algunos héroes del rock and roll como Gene Vicent, Jerry Lee Lewis, Elvis o Roy Orbison.

Cuentan, y como cuentan y yo no viajo mucho no me queda otra opción que fiarme, que en Canarias, en lo que respecta a música, uno se encuentra con un paisaje cálido, con un respeto enorme por lo popular y muy permisivo en cuanto a los nuevos enfoques... Por poner un ejemplo, en Canarias nunca existió un filtro de censura que les impidiese que la música entrase en las islas a su antojo. De hecho, en los 60 o 70 era bastante normal que los géneros musicales supuestamente díscolos con el régimen, sonaran antes en Canarias que en cualquier otro lugar de la península. Esto sin duda hizo que en Canarias, en lo referente a músicas prohibidas siempre se fuese un paso por delante. Así que cuando en Londres sonaban The Clash, en Canarias sonaban The Clash, y en España sonaba The Clash... seis meses después.

Claro que el lado menos amable de todo este asunto estaba en lo que se refería a la música rock, no porque no llegase a sonar, que sonar sonaba, sino porque este tipo de música no acababa de triunfar en las islas. No como en el caso de la música de baile, música electrónica o toda aquella que tuviese un origen disco o latino-americano.

Se pueden buscar explicaciones para esto. Les hablarán del clima, les hablarán de asuntos socioculturales, y tengan cuidado no les vayan a pedir el voto. Pero esto es algo que cuentan, que yo igual no tengo ni puta idea, ni llevo los calcetines a juego. Aunque si quieren hostias pónganse en fila de a uno y ya veremos cómo nos vamos organizando…

Esto es una pelea:


Bien, pues aquí tienen a Los Dalton, denominados por la prensa como el quinteto más alocado, acelerado y gamberro de punk rock, punkabilly, psychobilly o como quieran ustedes llamar a la barrabasada karateka suahili mejor realizada en el archipielago canario durante los años 80.

Con unas fuertes influencias por la música de los años cincuenta, sesenta y especialmente en la de los grupos del 77 al 79 a la hora de tocar temas rápidos, Los Dalton surgen en 1985 a raiz un pacto artístico fraguado entre los hermanos Saturno y los hermanos Romero. Como propuesta inicial apostaban por sonidos oscuros reflejándose en los grupos que sonaban entonces en el panorama underground (y no saben hasta qué punto me jode utilizar ese término). Hablamos de bandas como Desechables o Parálisis Permanente, en el plano nacional, y The Cramps, Bauhaus, Joy Division o Siouxsie, en el internacional.

El resultado era un sonido contundente, hipnótico, un autentico camión de potencia que convertía sus directos en una experiencia salvaje, en la que se unian toda clase de factores narcoticolisergicos que hacian posible una especial unión entre la banda el publico y el universo.

Misticismos aparte (dejemos el chamán de nuevo en su caja de calcetines impares), Los Dalton convivian de una manera más o menos educada con otros grupos de las islas, pero tenian una especial relación con los chicos de Imagen Sagrada, con los que compartieron local de ensayo y con los que dieron multitud de conciertos por circuito insular de salas de aquella época, hablamos de refugios como El Area, La Calle, La Fábrica, El CIC... así como algunos conciertos diurnos en El Refugio o la Plaza de Santa Ana.

Si de algún modo hiciésemos posibles los viajes en el tiempo, no se lo contásemos a nadie porque hay mucho envidioso, y nos colásemos sin ser vistos en un ensayo de Los Dalton, quizá encontraríamos lo siguiente:

A la izquierda, con calzón azul, tenemos tocando la guitarra a Carlos Ramos, personaje imprescindible del rock canario que no ha parado de implicarse en proyectos musicales hasta el día de hoy, pasando por formaciones como Hermanitas, Vicious Soul, Miniatura o Brutalizzed Kids. Detrás, dirigiendo los desmanes de la batería: Jessy Romero. A la derecha, Paloma Romero, hermana de Jessy, concienciada en su trabajo de golpear el contrabajo. Y en el centro teniamos a los hermanos Saturno (Paco y Fulgencio) al volante de las voces, el desparrame y los viajes interplanetarios.

Trás unos primeros meses de gestación y pruebas psicotécnicas sobre escenarios, el grupo decide marcharse a los Estudios A.S. de Santa Cruz de Tenerife a grabar su primera maqueta La Navaja, una grabación presentada de forma innovadora como un «fanzine-casette» que contenía diez cortes: Brilla la navaja, El bourbon, Jack el idiota, El enano del ascensor, Chica sputnik, Cara de cuero, Siete minilips, Bo, bo, boogie, Purgaciones y UN.DEL.CE.PU.

En el momento de la grabacion Los Dalton estaba formado por Fulgencio Saturno (voz), Paco Saturno (voz), Carlos Ramos (guitarra), Quique Marquez «Donosti» (guitarra), Paloma Romero (bajo) y Félix Dalton (batería).

Portada "La Navaja"
(fuente y descarga: getthatfeeling.ucoz.com)
El impacto del «fanzine-casette» hace que la banda empiece a ser cada vez más conocida entre los fieles del rock and roll, lo que les permite tocar con más asiduidad y atraer a más seguidores, pero el inconveniente es que pese a su aumento de popularidad la banda no parece ser del todo estable. Jessy abandona el grupo para trasladarse a Madrid y poco tiempo despues lo haría tambien Paloma con el mismo destino, siendo sustituidos por la base ritmica de su grupo hermano Imagen Sagrada (M. del Rio y Sixto Martin).

De este modo, con un line-up bastante distinto a aquel con el cual empezaron a tocar, deciden apuntarse a un primerizo concurso de rock canario haciendose con el trofeo de mejor grupo de directo. Lo que hace que el momento dulce del grupo se vea aun más reforzado.

Logicamente, esto no pasa desapercibido entre posibles mecenas y discográficas que les ofrecen grabar su primer larga duración. Tras darle algunas vueltas al asunto deciden aceptar una oferta y se encierran tres meses a componer y grabar el disco que les presentaría al resto del pais. Con la soga al cuello fue el nombre elegido para un proyecto que ya empezo de manera inestable y poco a poco se fue torciendo hasta llegarse al punto en el que el grupo decide no plastificar el resultado de la grabación debido al nefasto trabajo del ingeniero de sonido.

El grupo aparece unos años despues en el LP recopilatorio El Cuarto de los Huéspedes, producido por el video-creador y músico, Alejandro Ramos. Y con motivo del lanzamiento de este LP realizaron, también con Alejandro Ramos, dos videoclips: Brilla la Navaja y BallroomBlitz.

Los Dalton también grabaron un concierto en directo para RNE “Canario-3” (1987), que se emitió en Radio3; y otro concierto para un programa de TVEC que se grabó en la sala Toca-Toca. Sonaron con frecuencia en radios locales y en el Diario Pop de Jesús Ordovás.

Texto de Álex Santos